Alfredo Castillo Cervantes dejó ayer la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) para unirse al equipo de quien, hasta ahora, es el virtual ganador de las elecciones presidenciales, Enrique Peña Nieto. La salida de Castillo Cervantes de la PGJEM se dio justo el día en que, por la madrugada, un comando asesinó a seis personas en un bar de Nezahualcóyotl y, por la tarde, la entidad mexiquense recibió un jalón de orejas de la ONU por los altos niveles de inseguridad, violencia y discriminación, especialmente contra mujeres y niñas. La Convención para la Eliminación de Todas Formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW, por sus siglas en inglés) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió un reporte en el que urgió a modificar la estrategia de crimen organizado del gobierno federal de Felipe Calderón Hinojosa, así como garantizar el respeto a los derechos humanos, en particular a las mujeres. En su informe, el comité de la ONU se dice “consternado” por el aumento de feminicidios en Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Quintana Roo, la Ciudad de México, Ciudad Juárez y el Estado de México, cuyas investigaciones dejan mucho que desear, pues se “oponen a una evaluación más completa y fiable” de los casos.
Hasta julio pasado, y de acuerdo con cifras del Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidio (OCNF), el Edomex reportó 922 víctimas de feminicidio en cinco años, además de que registra 4 mil 773 denuncias de violación de enero de 2005 a agosto de 2010, la mayoría de ellas en la impunidad. El OCNF plantea que 54% de esos casos se concentró en Ecatepec, Nezahualcóyotl, Tlalnepantla, Toluca, Chimalhuacán, Naucalpan, Tultitlán, Ixtapaluca, Valle de Chalco y Cuautitlán. Sin embargo ahora, pese a la crisis de inseguridad en la entidad mexiquense, Castillo Cervantes se une al equipo de Peña Nieto. No hay que olvidar que Castillo fue nombrado procurador del Edomex el 24 de junio de 2010, en sustitución de Alberto Bazbaz Sacal, quien hizo un desastroso manejo del caso de la muerte de la niña Paulette Gebara. Tan desastroso fue que en ese entonces se comentaba que los errores de Bazbaz Gebara podían incluso costarle la candidatura a la Presidencia a EPN. No es que Castillo resolviera el caso a satisfacción de todos, pero sí fue quien dio la cara a las ácidas críticas de la prensa y los ciudadanos, que entonces enfocaban sus baterías directamente contra Peña Nieto.
Luego, hace casi un año, el nuevo gobernador del Edomex, Eruviel Ávila Villegas, lo ratificó en el cargo. Castillo y su equipo hicieron “el oso” nacional cuando el asesino y violador confeso César Librado Legorreta, alias “El Coqueto”, se les fugó en la cara. Pero no sólo eso. Para la oposición, Alfredo Castillo fue un procurador “negligente y desconfiable” quien, además, nunca se sometió a la evaluación de control de confianza, como tampoco lo hicieron los cinco mandos más altos de la PGJEM; sólo 1% de los policías de esas entidad han pasado por el control de confianza, incluyendo a los ministeriales. Decíamos ayer que estos son tiempos de pagar cuentas pendientes para Peña Nieto. Castillo es una de ellas y no dude que, si el Tribunal Electoral concede el triunfo al de Atlacomulco, el ex procurador del Edomex será uno de los hombres más influyentes del nuevo gobierno.
El sustituto del procurador será Miguel ÁngeContreras Nieto, además en el cambio en el gabinete se produce otro enroque el nuevo secretario de Medio Ambiente es Cruz Roa Sánchez y en la secretaria del trabajo, el representante es Carlos Cadena Ortiz.
Fuente: Sinembargo.mx

